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17
Dic
12

Freirina resiste

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El gigante Agrosuper que cae frente a la pequeña comunidad de Freirina armada con piedras y dignidad.
“El valle del Huasco cobija aún al desierto florido, pero además de ese milagro de la naturaleza, cobija en su vasta zona, millones de piedras que hablan”

Agrosúper dio un plazo de 10 días hábiles para presentar su plan de cierre. Ya ha notificado el despido a cerca de 200 trabajadores y la Planta faenadora de cerdos que pretendía ser la más grande del mundo cierra sus puertas. Esto fue lo último que se informó en la asamblea de vecinos del día miércoles 12 de diciembre en el sector del “bypass” además de que la intendencia retiraba toda querella contra los habitantes de Freirina.
El escepticismo sin embargo aún se mantuvo, por lo mismo en otra asamblea de vecinos luego de la realizada en la mañana, esta vez en el sector de “Pachamama”, el Movimiento Socioambiental del Valle del Huasco anunció, con el alcalde y el sacerdote de Freirina presentes, que bajarían las tomas de camino (C-46) pero seguirán alertas y movilizados y que ante cualquier “jugada extraña” por parte de la empresa o el gobierno, se volverían a tomar la ruta y radicalizarían aún más las protestas.
Así, mientras las máquinas de vialidad con carabineros iban despejando la ruta, los vecinos retiraban sus cosas de los campamentos en un clima de felicidad controlada, el tiempo y los hechos les han demostrado que con las empresas y las autoridades siempre hay que tener cuidado, y sólo la organización y la movilización constante que lograron asegurarán la palabra acordada con la “autoridad”… (Ver texto completo Aquí)

Textos: Antonio Izurrietaga /Fotos: Fernando Lavoz, AFI Santiago.

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03
Dic
12

Aquí estuve en tierra mapuche

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Xawvn de la comunidades tradicionales de Kollipvlli

Luego de viajar toda la noche, el bus me deja en Kollipvlli, son las 7:30 de la mañana, la ciudad está despertando. Con sólo mi mochila de viaje y mi cámara espero sentado en un banco afuera del terminal. Estoy nuevamente en el wallmapu, tierra mapuche. En las próximas horas entraré al Lof Choin Lafkenche para participar en el Xawvn (gran reunión) de las comunidades de este sector, emblemáticas en la lucha por la reivindicación territorial mapuche desde fines de los noventa.

Me doy el tiempo de recorrer el pueblo, la actividad hoy se centra en la zona de la feria, colorida de frutas y verduras. Me he comunicado con el Werkén (mensajero) de la Comunidad y nos encontraremos cerca de la plaza.

Se me vienen a la mente las palabras encendidas que recibiera en su cara Eduardo Frei Ruiz Tagle cuando visitaba la Araucanía en sus tiempos de Presidente de la República:

“El pueblo mapuche está aquí, que no se te olvide de que aquí estás en tierra mapuche…”

Ya estoy con el Werkén Víctor Ancalaf Llaupe, el que desafió al estado chileno, a Frei y a la concertación. Fundador el año 1998 junto a otros dirigentes de la organización mapuche Coordinadora de Comunidades en Conflicto Arauco-Malleco (CAM), en la cual se desempeñó como su principal vocero.  Lideró recuperaciones de tierra y ocupaciones para presionar al gobierno y a las forestales. Ex preso político, acusado bajo la ley antiterrorista, pasó tiempos en la clandestinidad y en la cárcel.

Se ve  un hombre calmo y con la sabiduría de muchas batallas en el cuerpo. Mientras vamos en el camión que nos conduce al Lof (comunidad) me va mostrando las tierras que están en recuperación, en su mayoría llenas de pinos y en manos de las forestales.

Todos ayudan en los preparativos de la gran reunión, los pichi ke che (niños) corretean por todos lados, las lamngen (Hermanas) preparan la comida, los peñis (Hermanos) se encargan de  levantar el Rehve

Arriban  las diferentes comunidades que son recibidas por el Lonko. Llegan los Machi, uno de ellos, wentru Machi (hombre machi) de tan solo 22 años, recién “iniciado”. En este  Fvta Xawvn (gran reunión) habrá un Ñguillatvn. Desde ahora ya no puedo tomar fotografías.

Truenos, relámpagos y lluvia acompañan el inicio, la Ñuke Mapu (madre tierra) está contenta.

La noche avanza al pulso del kultrvn. Estilizadas sombras danzan el “choyke pvrrun” (danza del avestruz). Alrededor del fuego se capea el frío, se conversa y se comparte el mate hasta el amanecer.

Los Machi anuncian tiempos difíciles, el gobierno continúa fomentando  la actividad forestal que sigue deteriorando la calidad de vida de las comunidades, las tierras no tendrán agua, los cultivos no producirán, todo provocado por este sistema que se les ha  impuesto con “la espada y la cruz”.

Estos “hijos de la tierra” reafirman la decisión de recuperarlas. Veo en los jóvenes convicción y un entusiamo contagiante, escuchan a sus mayores con atención, quieren aprender de los antiguos weichafe (guerrero).

Ya es mediodía, el sol se deja sentir con fuerza. Ha sido una jornada agotadora pero hay mucho “Newen” (fuerza). Las comunidades preparan el regreso, el “Füta Xawvn” (gran reunión) ha terminado. El pensamiento, el espíritu y la inteligencia se  han hecho uno.

Vuelvo con algunas imágenes, la mayoría de ellas han quedado en mi retina, las mejores en mi espíritu.

 

En este gran Futa Xawvn se han conversado varios temas esenciales y delicados para nuestro pueblo, entre los cuales es posible destacar los siguientes:

• En primer lugar, tenemos la responsabilidad de enseñar y guiar a nuestros jóvenes. Ellos son nuestro futuro y significa mantener la continuidad en nuestra lucha cultural y política.

• Hemos generado alianzas estratégicas con diferentes comunidades de Kollipvlli. Debemos brindarnos seguridad y protegernos.

• Nos encontramos en un proceso de recuperación de nuestras tierras ancestrales y que históricamente nos pertenecen. Las tierras de nuestros ancestros eran más de 75.000 hectáreas, hoy en día no alcanzan las 15.000.

• El decreto ley 701 de fomento a las actividades forestales, posee un carácter excluyente, genera un deterioro en la calidad de vida de nuestro pueblo y aumenta la pobreza.

• El agua y la contaminación también son puntos sensibles, ya que implica una gran dificultad en la supervivencia de nuestra cultura y el crecimiento de las futuras generaciones.

• El modelo económico, político y social de la nación mapuche, no es autoimpuesto, es una reacción a la espada y la cruz del winca.

• Daremos una lucha firme para desplazar a los consorcios forestales, por recuperar nuestras tierras y ser también beneficiarios de las riquezas que se generan de esta misma tierra. Se vienen tiempos difíciles, debemos prepararnos espiritual y físicamente con herramientas valóricas, culturales e intelectuales. Los weichafes deben prepararse con el conocimiento ancestral.

• No cesaremos en la lucha, aunque la fuerza policial nos reprima no dejaremos de pelear.

Fotografías y texto: Fernando Lavoz (AFI Santiago)

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30
Oct
12

Seres de luz

 

Cuando Fernando Lavoz me contó la idea que tenía de realizar talleres de arte en pequeñas escuelas de Temuco, no me quedó otra opción que sumarme a su proyecto por el sólo hecho de reconocer en esto esas oportunidades que nos da la vida y que difícilmente se vuelven a repetir. Después de apoyar las marchas Mapuche en Temuco y Angol partimos una mañana por un largo y hermoso camino distante un par de kilómetros al punto de encuentro con Claudia Araya y Mabren Figueroa, 2 profesoras que nos llevarían en su auto a la escuela “Guido Bucher”, sector de Maquehue donde compartimos un desayuno con olor a amistad, compañerismo y complicidad para volcarnos de llenos a nuestros pequeños alumnos a quienes sólo les debíamos cariño y dedicación. Esperamos no haber fallado en eso.

Mientras los veía pintar escuchando las indicaciones de Fernando, comprendía que una témpera y unos pinceles pueden hacer la diferencia entre la comunicación y el desarrollo de un corazón inquieto por aprender y de surgir a pesar de las dificultades que el sistema educacional pone en sus caminos, descubriendo en sus miradas la pureza de la naturaleza que aun esconden y se mantienen vírgenes e impregnada en sus sonrisas que nos delatan en cada gesto inocente, que ellos son niños especiales.
Partimos al día siguiente a la Escuela de Puala, sector de Curarrehue, lugar mágico incrustado en medio de un paraíso tan bello como inhóspito. Aquí, junto a Fernando e Inche Ancavil, hacemos un cambio en la forma de realizar el taller introduciendo la magia de un cuento. Por un momento Caícaivilu y Trentrenvilu se entablaron en una lucha diferente, la de capturar la imaginación de un grupo de niños maravillosos y desplegar los colores de sus inquietas mentes. Con la mirada puesta en la naturaleza trabajamos juntos a ellos para plasmar las serpientes, Pillanes y volcanes que brotaban de sus ojos. Sus rostros reflejan la alegría y la necesidad de sentirse acompañados, no solo de unos tíos caídos del cielo, sino pidiendo en silencio que los beneficios básicos del sistema educacional alcance para ellos también ya que este pareciera haberlos olvidado entre bosques de alerce, niebla y lava volcánica. Aquí no se marcha por gratuidad sino porque el olvido no se instale para siempre en su pequeña sala de clases.
La última escuela fue la de Francisco Valdés Subercaseaux en Curarrehue donde el 2º básico de la tía Elisa Contreras nos recibe con la emoción infinita de escucharlos cantar en mapudungun. Momento mágico e inolvidable hasta hoy. Atrapados por su almas inquietas comenzamos a disfrutar no sólo de sus colores, sino de sus afectos y apegos, de su desorden, sus historias y de la promesa de volver pronto.

Salimos adelante sintiéndonos honrados y con el corazón hinchado de humildad por el privilegio de haber dado un matiz diferente, no sólo a un cuento, sino a pequeñas personas que no olvidarán nunca que un día, Caícaivilu y Trentrenvilu lucharon para salvar la luz de sus pequeños corazones resguardados por ancestros que gobiernan sus destinos y, con seguridad desde hoy, los nuestros también.
Agradecer la colaboración de las profesoras, verdaderos apóstoles de la educación que entregan día a día sin importar clima ni enfermedad, no solo sus conocimientos, sino su amistad. A Inche Ancavil, por su alegría y entrega sin medida. Sin ella está experiencia no habría sido realidad y a Fernando Lavoz, quien demostró que la mejor imagen es la que se queda para siempre en nuestra retina.

Textos y fotos de Inche Ancavil, Fernando Lavoz y Andrés Bravo / AFI Santiago.

 

Marri marri kom pu lamngen, marri marri kom pu che. Pigen Inche Ancavil, mongen Lof José Ancavil, Makewe, Temuco.

La verdad, ésta experiencia a sido lejos la más gratificante a lo largo de mi vida por muchas razones… una de ellas, la más importante siento yo, es la similitud de experiencias de vida entre éstos pequeños seres de luz con la mía propia, porque también “estudié” en una escuelita donde éramos varios niveles en una misma sala con un mismo profesor.
Puala es eso, lunes martes y miércoles se dividen los cursos primero y segundo con la tía Macarena Garrido, tercero y cuarto con la tía Mauren, gran amiga por cierto. Los jueves y viernes la tía Mauren se hace cargo de todos los niveles en una misma salita muy decorada e iluminada.
Estos seres de luz como los llamo nos recibieron eufóricos, pues sabían de nuestra visita, corrían llamando a las tías, avisando que ya estábamos ahí. En este lugar no hay espacios para el morbo ni la maldad, los besos y arrumacos son necesarios en todo momento del día y nos lo hicieron saber con esas dulces miradas, sonrisas y caricias.

Dibujaron el Trentrenvilu y Caicaivilu emocionados y sonrientes mientras el tío Andrés se explayaba contándoles la historia… Tener niños de diferentes edades pensé sería más difícil, pero no. Aquí hay timidez, inocencia, pureza aún. Sus casas alejadas del pueblo entre Curarrehue, Puala, y Trancura, rodeado de montaña Las Peinetas, Colmillo del Diablo, volcán Lanin, no dan mucho espacio ni siquiera para un celular.

En Curarrehue ​el curso de la tía Elisa, un segundo básico, 33 seres de luz, un poco más despiertos por el solo hecho de estar en un pueblo, pero no dejan de ser más inquietos, más curiosos y nos sorprendieron, si!! cantaron todos a coro en mapudungun robándome lagrimas y suspiros de pura alegría. En éste cursito conocimos niños como Facundo, nacido en Argentina (la distancia de Curarrehue hasta el otro lado de la cordillera debe ser alrededor de 60 kilómetros) pero ahora vive en éste pueblito. También, Juanito, pequeño yerbatero, vive con su abuela porque su mamá trabaja en Santiago para poder ayudarles… él a su corta edad ya sabe de medicina, pues su abuela ha traspasado sus conocimientos de los tipos de yerbas y para que sirven…. Otro caso es el de Julio, que nos hizo reír con sus historias campestres… tales como que se pone al pie de la vaca para tomar su desayuno.

Resumiendo, ví y sentí mucho amor ahí, seres que a pesar de no tener “recursos educativos” tengo certeza que serán grandes hombres y mujeres por estar donde están, por tener algo que quizás aún no comprenden. Por ser eso…seres de luz.

Texto de Inche Ancavil.

 

 

26
Oct
12

Imágenes de una Memoria

 

“No quiero que los míos se me olviden bajo la tierra

Los que allí los acostaron no resolvieron la eternidad”…

Stella Díaz Varín.

 

En cada fotografía hay un registro, un testimonio, el retrato de algo único e irremplazable. De ahí que frente a quien amenaza aniquilarnos con su arma, de pronto hay quien dispara con su cámara. Así también, en cada enfoque subsisten detrás: una mirada, una vida, una historia que forma parte de un pueblo. Y cada pueblo, dicho sea, mide el valor de su cultura por la manera en que proyecta hacia el futuro su pasado. Allí radica algo terrible, descubierto cada once de septiembre: Chile tiene la forma de una abierta cicatriz. Chile lleva la huella de un duelo no concluido. Sabemos en nuestro país que la memoria, que es a lo que apunta la fotografía, ha sido un campo de batalla. La lucha continúa entre quienes mantienen el recuerdo de tanto desaparecido oculto en el silencio y quienes llaman a pasar hacia una nueva etapa de progreso, a modo de un borrón y cuenta nueva.

Yo no quiero que mis muertos callen. Los muertos buscan, en nosotros, portavoz. Por esto, no dejemos que las cruces sean símbolos de nuestros brazos cruzados.

Hoy, al recorrer el cementerio general de Santiago, observo el orden de las tumbas. En ellas se inscriben nombres y fechas (acaso de ese modo se identifican), pero además hay excepciones conmovedoras. Cruces de fierro oxidado, cubriendo fosas preñadas de cadáveres humillados en vida y más allá de su muerte. Rostros que alguien tachó; vidas que se detuvieron; historias de amor que otros hicieron desaparecer. ¿Por qué aceptar sendos sueños pasados, vueltos silencioso memorial? Sin embargo no todo es inercia entre las tumbas. Por esto pregunto: ¿Quién se ha vuelto indiferente a tantos cuerpos enterrados ya sin nombre? ¿No nos humilla el testimonio de cuerpos enterrados sin ser reconocidos? ¿Cómo no ser solidarios frente a la herida de quienes sufren en espera de que la imagen del ser que aman deje de ser tachada como un N.N.?

No logro ser indiferente, pues la memoria colectiva depende de oír a nuestros desaparecidos. Es lo que testimonian estas imágenes: cargamos con nuestros muertos, y no se muere del todo sino cuando se es indistintamente olvidado. Tal es el desafío: que no dejemos caer en el olvido lo que exige de nosotros hacer un indispensable aprendizaje: la historia de un país se vive y se realiza por resistir al olvido y recordar la dignidad de nuestra lucha en busca de justicia. Ésa es la inagotable tarea que retoman estas fotografías. Aquí cada fotografía es un parpadeo que busca resucitar en la memoria.

Texto: C. Ignacio Soto (Filósofo) y fotografías de Víctor Jiménez, AFI Santiago.

 

23
Oct
12

Sombras de justicia

El domingo 7 de octubre no solo marchó el pueblo Mapuche por las calles de Angol. Marcharon sus ancestros, marcharon la sed de justicia y los que cayeron sin ver la promesa de la tierra cumplida. Marcharon los encarcelados y los que luchan día a día. Marcharon los hombres de la tierra, los Weichafes y los valientes que habitan en la clandestinidad. Marcharon los Toquis, los Lonkos y Caciques. Marchó la yerbatera y la Machi. Marchó el Kultrun y el sonido de la Trutruka. Marcharon los Pillanes y los ancestros de la creación. Porque ese domingo todos salieron a la calle para visitar a sus guerreros en huelga de hambre y exigir, no sólo al gobierno chileno, sino al mundo entero, que las sombras de justicia lleguen de una vez por todas cuando suene el Kullkull.

Textos: Inche Ancavil y Andrés Bravo. Fotografías Andrés Bravo / AFI Santiago.

22
Oct
12

Los hijos de la rebeldía

Idealistas, revolucionarios, rebeldes. Secundarios, universitarios, pobladores de los más diversos orígenes. Anti-sistémicos, anarquistas, admirados, repudiados y perseguidos, un grupo con un signo en común: “la capucha”. Una polera, una máscara, un polerón o cualquier prenda sirve para cubrirse el rostro y no ser identificados. Desde que comenzaron en Chile las manifestaciones estudiantiles el 2011 exigiendo educación gratuita y de calidad, aparecieron con fuerza y decisión.Irrumpen en algún momento de la marcha, “ellos no marchan,  luchan.”Cortan la calle haciendo barricadas y se enfrentan con la policía chilena anti motines. Resisten en la calles y luego se sumergen en los espacios comunes, poblaciones, colegios, universidades y trabajos. Cada día más jóvenes asumen la “capucha” como una herramienta real de lucha política. Los “Hijos de la Rebeldía” se multiplican buscando desestabilizar el sistema que está en crisis no sólo acá en Chile.

Tener “carepolera” no es una gracia, es una responsabilidad. Estás llevando a las acciones los sentimientos de impotencia de muchos y representando en las calles la violencia que la sociedad nos ha hecho vivir… La capucha nos iguala en la lucha… no nos distingue… la “gracia” de la capucha es que dejes de ser “alguien”, que pases a ser un “nadie”… todos en la misma, con el mismo norte, cuidándose unos a otros y a sí mismos…

Texto y Fotografía: Fernando Lavoz Bustamante.

Les fils de la révolte.

Idéalistes, révolutionnaires, rebelles, élèves du secondaire, universitaires ils viennent de toutes les origines sociales.

Anarchiste, contre le système, admiré, répudié ou pourchassé, un groupe s’est fait reconnaître par ce symbole : «La Capuche».

Un t-shirt, un masque, un chandail à capuchon, n’importe quoi peut servir à couvrir le visage pour ne pas être identifié.

“La Capuche” est apparue avec force et détermination quand les manifestations étudiantes pour une éducation gratuite et de qualité ont commencées en 2011.

«Les capuches» font irruption à un moment donné durant la marche puisque : « Les capuches ne marchent pas, ils luttent ».

Ils ferment la rue, montent des barricades et affrontent la police chilienne anti-émeute. Ils résistent dans la rue jusqu’au moment où ils disparaissent dans l’espace publique, la foule, les collèges, les universités ou parmi les travailleurs.

Chaque jour, de plus en plus de jeunes portent « la capuche », ils la considèrent comme un outil essentiel de la lutte politique. Les « Fils de la Révolte » se multiplient et espèrent déstabiliser le système qui est en crise un peu partout, pas seulement au Chili.

Porter la “Carepolera” (la capuche), n’est pas une coquetterie à la mode, c’est le signe d’un engagement, d’une responsabilité. La capuche symbolise le sentiment d’impuissance de plusieurs et la violence que la société leur fait vivre chaque jour dans les rues.

La capuche égalise dans la lutte, la capuche ne distingue pas, On ne la porte pas par élégance, mais au contraire pour ne ressembler à personne, pour avoir le même visage et le même objectif : s’occuper les uns des autres.

Texto y Fotografía: Fernando Lavoz Bustamante.

22
Oct
12

El rostro de Haití en Chile

Son algunos rostros de los de más de tres mil inmigrantes haitianos que viven en nuestro país. Son los rostros de niños, adultos, madres, padres, ancianos y familias enteras que dejaron su país por una segunda oportunidad. Cuesta creerlo, pero muchos de ellos son profesionales que no han podido ejercer su profesión ya que en Chile no se les reconoce el título. Muchos no tienen derecho a educación, a salud y menos a una vivienda.

Tuve la suerte de pasar un día junto a ellos y a un grupo de jóvenes profesionales que en silencio realizan una labor sin fines de lucro, ni apoyos gubernamentales. Sólo los acompaña el ímpetu que mueve el espíritu fraterno en ayuda a esta comunidad.

“Misión Haití Chile” es una agrupación de jóvenes que lleva más de un año trabajando con los diferentes grupos de inmigrantes haitianos, les brindan diferentes formas de apoyo tanto en atención medica como también en asistencia judicial y social. Son un grupo de jóvenes que sin duda creen que la lucha contra la desigualdad se realiza en la calle, que la ayuda se realiza en silencio sin esperar nada a cambio. Son solo un grupo más que cree que las fronteras están hechas para la división de algunos. Como ellos hay muchos más, solo hay que buscar donde nadie quiere encontrar. Son grupos independientes como nosotros.

Son estos grupos como “Misión Haití Chile” que debemos buscar y encontrar. Grupos desinteresados. Son estos los problemas que debemos buscar, encontrar, ayudar a mostrar y develar.

Sabemos que éste y otros problemas sociales no son del interés de la prensa burguesa e institucional. Estos problemas no están dentro de su raciocinio económico, estos problemas no tienen retorno económico para sus bolsillos. Depende de cada uno de nosotros mostrar las diferentes realidades que vive nuestra sociedad, realidades ajenas para algunos, no para nosotros.
Textos y fotografías de Víctor Jiménez / AFI Santiago.